• Eran

    El proscrito de Vallaki

    Eran se dirigió a la ventana para comprobar si aún era de noche, ya que la estancia de la abadía estaba aún a oscuras, descubriendo que ya hacía tiempo que había amanecido y que una densa capa de nubes impedía el paso a la luz. Todo apuntaba que hoy tampoco sería un día cálido, o eso pensaba el semielfo frotándose, casi de manera enfermiza, el hombro izquierdo, mientras fríos y grises recuerdos no le dejaban de atormentarlo. El grupo decidió confiar en el pastor de la abadía de Vallaki para esconder a Ireena, hija del antiguo contramaestre de la aldea de Barovia y blanco predilecto del acosador Strahd von Zarovich.…