En un mar de sombras
No sé cuanto tiempo haya pasado desde que estoy aquí… No tengo fuerzas, el frío me muerde la piel con tanta fuerza como las ratas y pierdo el conocimiento sin poder saber durante cuánto rato. Los grilletes que me sostienen son firmes y no me dejan apenas moverme, aunque pudiera. Las cadenas tintinean con los espasmos de mi cuerpo. Mis pies no tocan el suelo y la sangre recorre mis brazos en alto. Las heridas en mis muñecas son profundas, no siento los dedos desde hace ya mucho. Comparto esta oscuridad con los gritos de dolor que se oyen a lo lejos.
No sé cuánto tiempo haya pasado desde que estoy aquí, porque he perdido la cuenta. Una gota cae en estas cavernas con periodicidad de reloj de cuco. Cae sobre mi cabeza y me atormenta hasta hacerme creer que voy a perderla. Cae una gota exactamente cada tres segundos, llueva o no, como si alguien así lo quisiese… Ciento veintiséis millones ciento cuarenta y cuatro mil trescientas veintiuna gotas… eso son más de 12 años…

Una voz resuena en la celda contigua, es la voz de mi amigo. No nos conocemos, nunca nos hemos visto ni tenemos fuerzas para largas y profundas conversaciones. Pero quiero creer que es mi amigo.
+ ¿Sigues ahí? No me dejes.
Me cuesta mover la boca, la garganta rasca como lija y los labios están cortados. Una voz ronca que no reconozco sale de mí.
– Claro que sí…
Ciento veintiséis millones ciento cuarenta y cuatro mil trescientas veintidós…
+He conseguido una piedra, la he palpado con la punta de los pies hace un rato. Voy a intentar romper los grilletes, ¡tenemos que salir de aquí!
– ¿Es una piedra redonda, con un par de agujeros?
+ Sí, ¿cómo lo sabes?
– Porque no es una piedra, es un cráneo… y no lo has encontrado, te lo han puesto delante, como me hicieron a mí. Sólo conseguirás hacerte daño hasta que el hueso se astille…
Un grito de agonía seguido del rebotar del cráneo hace eco en todas las paredes.
Ciento veintiséis millones ciento cuarenta y cuatro mil tresci…
He vuelto a perder el conocimiento… He vuelto a perder la cuenta… No sé cuanto tiempo haya pasado desde que estoy aquí…
Un comentario
Kai
Está guapa la entrada de Prison Break. Conseguirá Michael Scofield escapar con un cráneo y un amigo misterioso?
Kaimedia